Por @ArturoEncinar
El Villarreal ha salido a morder esta campaña en Liga, tras el pinchazo de esta semana en Viena por la Europa League, los de Marcelino buscaban reponerse en este partido correspondiente a la cuarta jornada de Liga. A este partido disputado a las 18:15 del domingo en El Madrigal, llegaba como visitante un Athletic Club que venía de ganar en Europa League; y propuso un once con rotaciones en vista a su próximo encuentro ante el Real Madrid.
Durante los primeros minutos de juego pudimos observar un partido muy poco vistoso, con ambos conjuntos religiosamente ordenados cumpliendo las premisas que sus técnicos habían pedido. Cuando se iba a cumplir el primer cuarto de hura de encuentro, el delantero franco-congoleño del Villarreal, Cédric Bakambu hizo una mala pisada tras un forcejeo, lo cual le impidió continuar en el campo, cediendo su lugar a Léo Baptistao.
Tras la entrada al campo del brasileño, vimos como la temperatura del partido iba en aumento, empujones, patadas, rodillazos y demás gentilezas se sucedían; propiciando a su vez que el colegiado del encuentro, Clos Gómez, sacase la cartulina amarilla de su bolsillo en repetidas ocasiones. E incluso pudo haberlo hecho dos veces al mismo jugador, Aymeric Laporte, a quien perdonó la segunda amarilla a los 20 minutos de partido. Más allá de la agresividad desenfrenada, no pudimos ver mucho fútbol; ninguno de los equipos conseguía atravesar las respectivas murallas defensivas.
Hacia la media hora de encuentro, los amarillos tomaron lentamente el control del balón aunque sin demasiado éxito en sus acercamientos a la meta de Gorka, más allá de un gran disparo de Tomás Pina a la media vuelta que tapó Iraizoz. Hasta que en en el 42' de partido un escurridizo Léo Baptistao, fue derribado dentro del área por Gurpegui, tras regatear a varios rivales. Y sin dudarlo, Clos Gómez,, señaló la pena máxima. Con serenidad y calidad, lo transformó el capitán, Bruno Soriano para hacer el 1-0, pese a que Gorka adivinó la trayectoria. De este modo, Bruno hizo el gol 800 del Villarreal en Primera.
Esto, encendió la chispa de un Villarreal, que se lanzó a por el segundo en los minutos finales de la primera parte, sin resultado. Con esto se llegaría al descanso.
En el segundo acto, Marcelino realizaría su segunda sustitución; Adrián entró en lugar de Soldado. La incorporación del asturiano, brindó más movilidad y verticalidad a un Villarreal que salió a comerse a los leones en la segunda mitad. Consciente de ello, Valverde decidió sacar al campo a dos de sus mejores efectivos, que arrancaron en el banquillo por la política de rotaciones del Txingurri; se trata de Raúl García y Aritz Aduriz. A partir de este momento, que se correspondía con el minuto 50 de partido, los bilbaínos empezaron a crear peligro de mano de Ager Aketxe y Sabin Merino; disponiendo incluso de una clarísima ocasión errada por Mikel San José; quien tras una jugada embarullada a la salida de un córner, remató de cabeza en el área pequeña de Areola, por encima del larguero (jugada en la que los vascos reclamaron un penalti sobre Gurpegui, que no fue concedido).
Justo cuando más cómodo se empezaba a encontrar el Athletic, Mario Gaspar se sacaba un zurriagazo desde fuera del área que quitó las telarañas a la escuadra; y que a buen seguro, será uno de los goles de la jornada e incluso de la temporada.
Tras el gol, Mikel Rico, dejó su lugar a Beñat para reforzar un medio del campo que había sido superado durante todo el encuentro por el doble pivote amarillo Bruno-Pina. Y es que la falta de creatividad por parte de los mediocentros rojiblancos, fue el principal problema de los leones; que no lograron conectar con Kike Sola y posteriormente con Aduriz.
Con los tres cambios hechos por los dos entrenadores (entró Denis Suárez por Nahuel en el Villarreal) y un partido totalmente roto, los de la Plana fueron a por el gol de la sentencia, teniendo Baptistao un remate al larguero cuando quedaban 20 minutos de encuentro. Pero el Bilbao no se quiso dar por vencido y se lanzó arriba dejando descuidada su defensa. Lo cual aprovechó Adrián con una carrera formidable a la contra, éste cedió el balón a Baptistao; que no falló con un disparo cruzado inalcanzable para Gorka. Quedaban ya 10 minutos y el partido ya se daba por sentenciado, pero, ya en la prolongación, y tras una nueva jugada embarullada a la salida de un corner; Aduriz no perdonó y marcó el definitivo gol de la honra para sellar el encuentro con un 3-1 favorable al Submarino.
Con estos 3 puntos, los de Marcelino comparten la segunda plaza con Real Madrid y Celta, a dos puntos del FC Barcelona (que hasta el momento ha hecho el pleno de victorias). Por su parte, los de Valverde deambulan por la decimotercera posición, un punto por encima de los puestos de descenso.
En la próxima fecha, que se disputará entre semana, los groguets; visitarán La Rosaleda para medirse al Málaga CF el miércoles a las 22:00. El cuadro rojiblanco recibirá en San Mamés al Real Madrid el miércoles a las 21:00.

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